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Guía 033 / Elegir arquitecto

¿Cuántos arquitectos debo entrevistar antes de decidir?

Respuesta cortaTres. Más de cuatro suele confundir en vez de aclarar, y menos de dos no te da con qué comparar. Lo que hace útil el ejercicio no es el número: es darles a todos exactamente la misma información y comparar alcances, no totales.

¿Por qué tres y no más?

Porque a partir del cuarto empiezas a comparar criterios que no son comparables y la decisión se vuelve más difícil, no más informada.

Con uno solo no tienes referencia de qué es normal. Con dos, si son muy distintos, no sabes cuál es el raro. Con tres aparece el patrón: si dos coinciden en algo y el tercero se sale, ya sabes dónde preguntar.

Más allá de eso, cada entrevista te cuesta tiempo y a ellos también. Un despacho que percibe que está en una lista de ocho invierte menos en entender tu proyecto, y las propuestas se vuelven genéricas.

¿Qué tienes que darles a los tres para que sirva?

Esto importa más que el número, y es donde el ejercicio se rompe en la mayoría de los casos.

Si a cada despacho le cuentas algo distinto, no estás recibiendo tres propuestas del mismo proyecto: estás recibiendo tres proyectos diferentes. Compararlas es imposible y la decisión termina siendo por precio, que es el peor criterio.

Lo mínimo que los tres deben recibir idéntico:

QuéPor qué
Documentos del terrenoEscrituras, medidas, y el reglamento del fraccionamiento si aplica
Programa de necesidadesCuántas recámaras, cuántos autos, espacios especiales
Presupuesto de obra objetivoSin esto cada uno imagina un nivel de acabado distinto
Fecha en la que quieres habitarDefine si el calendario es realista
Si vas a vivir ahí o es inversiónCambia decisiones de proyecto completas

Ese tercer punto es el que más se omite y el que más distorsiona. Dos propuestas con el mismo alcance pero distinto nivel de acabado imaginado pueden variar enormemente sin que ninguna esté mal.

¿Cómo se comparan tres propuestas?

No por el total. Por el alcance.

Pon las tres lado a lado y marca, para cada una, qué incluye en estas seis líneas:

  1. Anteproyecto y proyecto ejecutivo — cuántos planos, qué nivel de detalle.
  2. Ingenierías — estructural, hidrosanitaria, eléctrica: incluidas o aparte.
  3. Trámites — quién los gestiona, y si son una o dos capas de autorización.
  4. Supervisión de obra — con qué frecuencia y quién va.
  5. Renders y visualización — cuántos y en qué momento.
  6. Rondas de cambios — cuántas incluidas por fase.

Cuando llenas esa tabla, casi siempre aparece que la propuesta más barata es la que tiene más casillas vacías. No es más barata: es más corta. Lo que falta va a llegar después como extra, cuando ya firmaste y no tienes con quién comparar.

Las preguntas que destapan cada una de esas seis líneas están en la guía de las 15 preguntas antes de firmar.

¿Debo pedirles un anteproyecto para comparar?

No, y conviene entender por qué.

Pedir a tres despachos que dibujen antes de contratar significa pedirles trabajo no pagado, y lo que recibes son propuestas hechas a la carrera que no representan cómo trabajarían de verdad. Los despachos serios suelen declinar, con lo cual el ejercicio filtra justo al revés de lo que quieres.

Lo que sí puedes pedir sin problema: proyectos terminados parecidos al tuyo, referencias de clientes y una explicación de cómo abordarían tu terreno en particular. Eso último es revelador: quien conoce la zona te habla de restricciones y topografía antes que de estilo.

Un filtro que ahorra tiempo antes de entrevistar

Si vas a construir en una zona con normativa particular, filtra por experiencia local antes de empezar las entrevistas. En el poniente eso significa despachos que hayan tramitado en el municipio y presentado ante comités de arquitectura de fraccionamiento.

No es un tecnicismo: es la diferencia entre un despacho que llega con el proyecto resuelto y otro que aprende con tu calendario. Cómo evaluarlo está en la guía de arquitectos en Interlomas, y lo que implica el trámite, en la guía de la licencia en Huixquilucan.

Con ese filtro, tres entrevistas alcanzan de sobra.

Los 3 errores más caros

  1. Darle a cada despacho información distinta. Convierte el ejercicio en inútil y empuja la decisión hacia el precio, que es el criterio que peor predice cómo va a salir tu obra.
  2. Comparar totales en vez de alcances. Es el error que hace ganar sistemáticamente a la propuesta más incompleta. La diferencia reaparece después, ya sin margen de negociación.
  3. Entrevistar a demasiados. A partir del cuarto, la información adicional deja de aclarar y empieza a confundir, y las propuestas que recibes son más genéricas porque nadie invierte en un proceso masivo.

Cómo lo hacemos en ceroxcero

Cuando nos buscas para comparar, entregamos la propuesta con el alcance desglosado y con lo que no incluye por escrito. Es la única forma de que puedas ponerla junto a otras dos y ver diferencias reales.

Y antes de cotizar revisamos el terreno y el reglamento que le aplica, porque un número sin eso es una adivinanza que se corrige después, cuando ya es incómodo.

Si estás armando tu terna, cotiza tu proyecto con nosotros y compáranos con el mismo criterio.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos arquitectos debo entrevistar? Tres suele ser el número correcto. Con uno no tienes referencia, con dos no sabes cuál es el atípico si difieren mucho, y a partir del cuarto la información adicional confunde más de lo que aclara.

¿Puedo pedirles un anteproyecto para decidir? No es recomendable. Es trabajo no pagado, los despachos serios suelen declinar y lo que recibes son propuestas apresuradas. Pide en su lugar proyectos terminados parecidos, referencias y cómo abordarían tu terreno.

¿Qué información debo darle a cada uno? Exactamente la misma a los tres: documentos del terreno, programa de necesidades, presupuesto de obra objetivo, fecha en la que quieres habitar y si es para vivir o para inversión. Si varía la información, las propuestas dejan de ser comparables.

¿Cómo comparo propuestas con precios muy distintos? Por alcance, no por total. Revisa qué incluye cada una en proyecto ejecutivo, ingenierías, trámites, supervisión, renders y rondas de cambios. La más barata suele ser la que tiene más casillas vacías.

¿Es descortés entrevistar a varios despachos? No, es lo normal y todos lo saben. Lo que sí conviene es ser transparente sobre que estás comparando y cuántos son, para que cada uno decida cuánto invertir en la propuesta.

¿Debo decirles mi presupuesto? Sí. Sin un presupuesto objetivo cada despacho imagina un nivel de acabado distinto, y las propuestas que recibes no son comparables entre sí aunque el alcance sea idéntico.

¿Estás armando tu terna de despachos? Te damos la propuesta con el alcance desglosado y lo que no incluye, para que la comparación sea real. Cotiza tu proyecto

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